Uveitis-Conde-ABC-conde-de-valenciana-sede-santa-fe-instituto-de-oftalmologia.jpg

21 de abril de 2021 Temas de Interes0

Aunque el término uveítis es ampliamente utilizado, su análisis etimológico lo limita a los procesos inflamatorios del tejido uveal, esto se produce cuando la capa intermedia del globo ocular se inflama. Debido a que, en esta capa, llamada úvea, hay muchos vasos sanguíneos que nutren al ojo, de no detectarse a tiempo, la uveítis puede provocar la pérdida permanente de la visión. En México, aunque no hay cifras exactas, se estima que cinco por ciento de los mexicanos podrían estar viviendo con esta condición actualmente, presentándose en su mayor parte en mujeres entre los 36 y los 45 años, aunque en algunos casos se puede diagnosticar en la infancia o la adolescencia.

Detecta sus síntomas

Los síntomas de la uveítis pueden aparecer de forma repentina o empeorar con rapidez, sin embargo, en ciertas personas, se presentan de manera gradual. Pueden afectar un ojo o ambos, en ocasiones los síntomas no son detectables y es necesario realizar un examen ocular de rutina para descubrirla. Por ello, se recomienda acudir periódicamente a una consulta con el oftalmólogo, al menos una vez al año.

Los síntomas más notables para saber si es probable que tienes uveítis son:

  • Enrojecimiento de los ojos
  • Dolor ocular
  • Sensibilidad a la luz
  • Visión borrosa
  • Puntos oscuros que flotan en el campo de visión (moscas volantes)
  • Visión reducida

¿Cómo y por qué aparece la uveítis?

Las uveítis no infecciosas son un grupo de enfermedades frecuentes en la práctica oftalmológica que amenazan la agudeza visual y, suelen ser asociadas a enfermedades autoinmunes sistémicas. La uveítis, puede tener varias causas y pesar de que los médicos no siempre saben cuál es el origen de este padecimiento, es importante permanecer alerta si tienes o alguna vez has presentado uno de los siguientes padecimientos, ya que eres más propenso(a) a desarrollar uveítis:

  • Infecciones: el virus del herpes zóster, el virus de herpes simple, la sífilis, la enfermedad de Lyme, y parásitos como la toxoplasmosis.
  • Enfermedad inflamatoria sistémica: Síndrome de Intestino Irritable (IBS, por sus siglas en inglés), artritis reumatoide o el lupus
  • Una lesión ocular

Padecer uveítis puede provocarte varias repercusiones ya que daña el tejido vital ocular, causando una importante visión baja y ceguera e incluyen múltiples patologías que pueden afectar tanto el ojo como a otros órganos y sistemas. Por esta razón, la uveítis imposibilita a las personas para que puedan realizar sus actividades cotidianas y laborales, por lo que dejan de trabajar y comienzan a depender de otros para movilizarse, lo que incrementa los costos causando un impacto en la vida de la familia y en el entorno en general.

Tipos de uveítis

Existen tres tipos que se distinguen según el área de la úvea que esté comprometida:
Uveítis anterior: es la hinchazón de la úvea cerca de la parte delantera del ojo y comienza repentinamente, los síntomas pueden durar varias semanas. Ciertas variantes de uveítis anterior son constantes, mientras que otras desaparecen y regresan.
Uveítis intermedia: la hinchazón se da en la parte central del ojo. Los síntomas pueden durar de algunas semanas hasta muchos años. Además, puede ser cíclica, algunas veces mejora y otras empeora.
Uveítis posterior: se produce una hinchazón en la parte trasera del ojo. Los síntomas se pueden manifestar de forma gradual y pueden durar muchos años.

¿Cómo se trata?

El manejo de las enfermedades inflamatorias oculares requiere de un tratamiento escalonado, dependiendo del diagnóstico y severidad de la inflamación y tomando en cuenta los efectos adversos de los medicamentos. Hasta el momento, la base del abordaje de las uveítis no infecciosas son los medicamentos esteroideos, los cuales, se pueden combinar con otros inmunomoduladores y agentes biológicos. En pacientes con diabetes e hipertensión arterial, no está contraindicado el uso de esteroides sistémicos como tratamiento de mantenimiento a largo plazo, siempre y cuando manejen las dosis de manera adecuada y bajo vigilancia siempre por medicina interna.
Los principales objetivos del tratamiento son la preservación de la visión, así como la disminución del número y severidad de las recurrencias y la limitación del desarrollo de complicaciones.

Asistir periódicamente a una consulta oftalmológica es fundamental, ya que detectar tempranamente la uveítis o cualquier otro padecimiento ocular puede prevenir la ceguera permanente.

En el Instituto Conde de Valenciana ABC, trabajamos con la más alta tecnología para el diagnóstico y tratamiento de afecciones oculares. Uno de nuestros departamentos especializados es para la uveítis, en donde podremos diagnosticar y tratar este padecimiento de manera profesional, a fin de prevenir la pérdida de visión y controlar el dolor ocular.

Recuerda que lo más importante es la prevención, acude a revisiones periódicas. Las y los niños desde el nacimiento y hasta los seis años, deben ser evaluados anualmente, así como los adultos a partir de los 40 años. Las personas en edades intermedias a estas etapas deben acudir a una revisión ocular cada dos años. Escríbenos y agenda tu cita.

 

  1. Gaceta de la Comisión Permanente, consultado el 12 de marzo, desde https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/96871
  2. ¿Qué la uveítis? Academia Americana de oftalmología, consultado el 12 de marzo de 2021, desde https://www.aao.org/salud-ocular/enfermedades/que-es-la-uveitis
  3. Guías mexicanas para el manejo de uveítis no infecciosa en adultos, Centro Mexicano de Enfermedades Inflamatoria ocular A.C. consultado el 12 de marzo del 2021 desde https://www.smo.org.mx/archivos/documentos/Guias%20Manejo%20Uveitis%20No%20Infecciosa%20en%20Adultos%20CMEIO%202019.pdf
  4. Guías mexicanas para el manejo de uveítis no infecciosa en adultos, Centro Mexicano de Enfermedades Inflamatoria ocular A.C. consultado el 12 de marzo del 2021 desde https://www.smo.org.mx/archivos/documentos/Guias%20Manejo%20Uveitis%20No%20Infecciosa%20en%20Adultos%20CMEIO%202019.pdf

Ojo-Seco-Oftalmologos-Conde-de-Valenciana-Santa-Fe-ABC-by-manu-mx-copia.png

22 de julio de 2020 Temas de Interes0

El ojo seco es una enfermedad multifactorial de la superficie ocular, caracterizada por una pérdida de la homeostasis de la película lagrimal y acompañada por síntomas oculares[1], es decir, se desarrolla gracias a una mala calidad de nuestra lágrima, lo que impide que nuestro ojo se lubrique y proteja correctamente.

Según el estudio Utility assessment among patients with dry eye disease, el impacto de la enfermedad de ojo seco en la calidad de vida de las personas puede ser comparable con otras afecciones incapacitantes como una angina severa e incluso una fractura de cadera.

Existen tres tipos de ojo seco:

  • Por deficiencia acuosa, donde las lágrimas no producen suficiente componente acuoso (el de mayor volumen en la película lagrimal), por lo que no hidrata, nutre y protege correctamente la superficie ocular.
  • Por deficiencia evaporativa, causado por disfunción de las glándulas de meibomio (ubicadas en el párpado y encargadas de generar la capa lipídica), lo que provoca evaporación rápida de la lágrima o que ésta se salga de la superficie ocular
  • Mixto que abarca los dos tipos de ojo seco y es un porcentaje significativo de las personas lo padecen.[2]

Este síndrome tiende a desarrollarse en personas adultas mayores de 40 años, principalmente en mujeres después de la menopausia -con una prevalencia 70% más alta en mujeres que en hombres mayores de 50 años[3], donde el sexo, el género y las hormonas cobran gran relevancia; por ejemplo, los andrógenos, hormonas sexuales masculinas, son muy importantes en la regulación de la superficie ocular, a diferencia de los estrógenos. No obstante, se puede desarrollar en cualquier persona, edad y por múltiples factores.[4]

Entre los factores de riesgo que pueden propiciar la enfermedad del ojo seco podemos encontrar los relacionados con el exterior, como la contaminación, exposición excesiva a pantallas, aire acondicionado o medicamentos, entre otros; de igual manera, identificamos los de cada persona, que van desde genética, mala higiene, alergias, cambios hormonales y envejecimiento, hasta enfermedades como la diabetes.

Dicha condición se manifiesta a través de síntomas como incomodidad, sensación de cuerpo extraño, ardor, sensibilidad a la luz, visión borrosa, ojos llorosos, entre otros, e incluso pueden desencadenar en otro tipo de enfermedades más graves si no se diagnostica y trata oportunamente.

 


[1] Craig, Nelson, Azar, Belmonte, Bron et. al. (2017). TFOS DEWS II Report Excecutive Summary. De The Ocular Surface. Disponible en: https://www.tearfilm.org/public/TFOSDEWSII-Executive.pdf

[2] Lemp, M. et. al. (2007). The Definition and Classification of Dry Eye Disease. De tearfilm.org. Disponible en: https://www.tearfilm.org/pdfs/OM%20-%20Definition%20&%20Classification.pdf

[3] Herrero, Ramírez, García y López. (2013). Síndrome del ojo seco. Factores de riesgo laboral,

valoración y prevención. De Medicina de Familia Semergen. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-familia-semergen-40-articulo-sindrome-del-ojo-seco-factores-S1138359313001263

[4] Craig, Nelson, Azar, Belmonte, Bron et. al. (2017). TFOS DEWS II Report Excecutive Summary. De The Ocular Surface. Disponible en: https://www.tearfilm.org/public/TFOSDEWSII-Executive.pdf


ESTAMOS UBICADOS EN

Prolongación Vasco de Quiroga 4001.
Torre A. 4to. Piso. Colonia Santa Fe,
Cuajimalpa de Morelos, C.P. 05370.
Ciudad de México.

CITAS:
(55) 9152 2020

HORARIOS DE SERVICIO

Lunes a Sábado 7AM - 15PM

2021. Conde de Valenciana Santa Fe ABC. Ciudad de México.

Ir al contenido